Month: July 2015

Cita nocturna

No había prisa. Por primera vez se le ocurrió, que a pesar del ir y venir de los meteoros en su cielo nocturno, no había ninguna prisa por todo aquello que esperaba para florecerle en su ser. Así que contempló largamente el horizonte y se dejó arropar por su oscura capa indulgente. A pesar de que aquella noche pudo haberle recordado alguna otra, sólo vivió entregando todo lo que pudo entregar para ella misma y para la noche. Los pestañeos decrecieron, la cuna nocturna se dispuso a arrullar hasta su más largo cabello. Buenas noches, le dijo.

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